Fusión Literaria

¿Qué signo haces, oh Cisne, con tu encorvado cuello
al paso de los tristes y errantes soñadores?
¿Por qué tan silencioso de ser blanco y ser bello,
tiránico a las aguas e impasible a las flores?

Yo te saludo ahora como en versos latinos
te saludara antaño Publio Ovidio Nasón.
Los mismos ruiseñores cantan los mismos trinos,
y en diferentes lenguas es la misma canción.

A vosotros mi lengua no debe ser extraña.
A Garcilaso visteis, acaso, alguna vez…
Soy un hijo de América, soy un nieto de España…
Quevedo pudo hablaros en verso en Aranjuez…

Cisnes, los abanicos de vuestras alas frescas
den a las frentes pálidas sus caricias más puras
y alejen vuestras blancas figuras pintorescas
de nuestras mentes tristes las ideas oscuras.

Brumas septentrionales nos llenan de tristezas,
se mueren nuestras rosas, se agotan nuestras palmas,
casi no hay ilusiones para nuestras cabezas,
y somos los mendigos de nuestras pobres almas.

Nos predican la guerra con águilas feroces,
gerifaltes de antaño revienen a los puños,
mas no brillan las glorias de las antiguas hoces,
ni hay Rodrigos ni Jaimes, ni hay Alfonsos ni Nuños.

Faltos del alimento que dan las grandes cosas,
¿qué haremos los poetas sino buscar tus lagos?
A falta de laureles son muy dulces las rosas,
y a falta de victorias busquemos los halagos.

La América española como la España entera
fija está en el Oriente de su fatal destino;
yo interrogo a la Esfinge que el porvenir espera
con la interrogación de tu cuello divino.

¿Seremos entregados a los bárbaros fieros?
¿Tantos millones de hombres hablaremos inglés?
¿Ya no hay nobles hidalgos ni bravos caballeros?
¿Callaremos ahora para llorar después?

He lanzado mi grito, Cisnes, entre vosotros
que habéis sido los fieles en la desilusión,
mientras siento una fuga de americanos potros
y el estertor postrero de un caduco león…

…Y un cisne negro dijo: «La noche anuncia el día».
Y uno blanco: «¡La aurora es inmortal! ¡La aurora
es inmortal!» ¡Oh tierras de sol y de armonía,
aún guarda la Esperanza la caja de Pandora!

                                                             Los Cisnes”, Rubén Darío,Cantos de vida y esperanza, 1905

La quiero

Desde hace tiempo quise adentrarme en la literatura más profundamente. En la rima. Esa que hace que te alivie el desamor, rías la muerte y temas, dichoso, seguir viviendo. ¿O era al revés? La cordura nunca ha sido una cualidad propia de los poetas, lo he percibido así.

Nunca he entendido muy bien la poesía, pero jamás supuso un rechazo, de hecho, creo que por eso, por esa falta de cordura, la empiezo a amar locamente. Cuestión de edad, no sé. Me estoy desviando del tema y dudo que te interese saber si me importa o no la poesía, el barça perdió ayer y no estarás para boberías.

Anoche leía Los Cisnes de Rubén Darío. En él,  temeroso, el autor ve como los anglosajones predican su superioridad y amenazan Cuba entre otras tierras allá por 1895. Ayer sentí miedo de verdad. El mismo terror que viví de pequeño cuando estaba solo en la cama y escuchaba un ruido extraño.

En el siglo XXI tengo el mismo temor que Darío en el XIX. Por orígenes diferentes, pero por la misma causa. Lo anglosajón nos acorrala día tras día en el mundo globalizado y cool de hoy. No me molesta para nada el idioma, al contrario, envidio su capacidad de extenderse y dejar anonadados a pobres desgraciados con fuertes complejos en flor. Para que te hagas una idea, es como si la liga inglesa dominase el sector del fútbol actual. ¿Seremos entregados a los bárbaros fieros? ¿Tantos millones de hombres hablaremos inglés? ¿Ya no hay nobles hidalgos ni bravos caballeros? ¿Callaremos ahora para llorar después? Espero no llorar. Estamos con falta de hidalgos sabios como Quijote. Necesitamos amantes como Bécquer. Creadores de versos tristes y predicadores de paz como  Neruda. Quiero prosa. Necesito dramas de Lorca. Necesito amantes de una lengua hermosa.

Por Francisco Javier Lorenzo Afonso, 2º Bachillerato Ciencias, curso 2016-2017

 

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DISCURSO ORLA – 2º Bachillerato Humanidades y Ciencias Sociales

Siempre nos han dicho “Piensa las cosas antes de hablar”, pero al comienzo del curso una persona nos aconsejó, sin apenas conocernos, “Hablen, ya luego pensarán lo que dicen”. Porque cuando las cosas se piensan demasiado pierden fuerza, intensidad y esencia. Dejas de hacer y puede que te pese. Dicen que uno se arrepiente más de las cosas que deja de hacer que de que lo que ha hecho. Tenemos que pensar que con nuestra edad aún queda demasiado por aprender, por equivocarnos y por disfrutar. Estamos comenzando a vivir y en esta etapa que dicen que es la mejor, a veces nos hemos sentido confundidos, eufóricos o tristes. Esta etapa llena de emociones que no sabíamos ni como digerir. Todos esos exámenes, esos proyectos, ese correr, el intentar dar lo mejor de ti. Han pasado volando estos dos años, que se dicen rápido. Hemos pasado por muchas peleas, pero también por sus debidas reconciliaciones. Hemos llorado, un poquito solo, y han habido risas para recordar. Se han creado muchas nuevas amistades e incluso amores. Pequeños detalles que nos forman, experiencias que nos cambian y que siempre irán con nosotros.

 Y como no, hay que dar gracias a quienes siempre han estado ahí, nuestros padres, quienes nos apoyan cuando pensamos tirar la toalla y quienes nos regañan cuando pensamos que rendirse es la única salida. Gracias por ser ese pilar que siempre nos sujeta, sin pedirlo.

 Agradecer también a todos esos profes que nos han acompañado a muchos de nosotros desde la ESO hasta llegar a este último escalón. Y de igual forma que mis compañeros, teníamos que nombrarte Agapito. Nos has acompañado desde el comienzo, recién llegados, unos niños creyendo que el instituto era otro mundo donde moríamos por entrar, unos más que otros, también hay que decirlo, hasta el final de esta fase. Confiaste en nosotros, hasta para crear una radio, nos enseñaste un mundo, conocimientos y lo que es más importante, eres un amigo en el que podemos confiar, que nos apoya, que nos motiva y empuja a seguir, sabemos que estarás ahí cuando necesitemos ayuda. Gracias por confiar cuando ni nosotros estábamos seguros.

 

 

Gracias Borja, quien fue tutor y profesor de educación física, solo fue un año, pero con su alegría y su esencia, nos contagió de su curiosidad por las cosas y el siempre dar más y lo mejor de nosotros. Gracias por motivarnos y compartir tan buenos momentos. Ah, y por enseñarnos a bailar salsa, seguro que más de uno lo agradecerá esta noche.

 Gracias a Yeneire por hacer los exámenes más dulces con sus caramelos. Gracias a Emilio, porque aunque te lo hemos puesto un poco difícil, nos has dado lo mejor de ti. Gracias Manolo, por entusiasmarnos tu curiosidad por el conocimiento.

 Ángeles, podríamos decirte tantas cosas, pero nunca seríamos capaces de decir todo lo que te mereces. La persona con la que algunos hemos estado en la ESO, ha sido y es tan atenta como una madre. Si nos tiene que chillar y decirnos que está mal, lo hará, porque quiere lo mejor para cada uno de nosotros, muchísimas gracias. Oma, te queremos.

Begoña, tutora e historiadora. Bien te hemos hecho sufrir. Comenzaste esta aventura sin saber lo que se te avecinaba, pero tranquila que ya todo ha pasado. A pesar de todas las fichas “lee, opina y aprende” que hacíamos, la historia nunca fue tan picara como contigo. Aprendimos la importancia del por qué ocurren las cosas, de preservar la historia y a buscar las señales de aquello para que no se vuelva a repetir. Gracias por compartir con nosotros tus opiniones y reflexiones. Agradecerte también con mucho cariño tu dedicación, flexibilidad, tu sinceridad incontenible y tu paciencia inagotable. Muchas gracias.

 Pili, ya has visto que nosotros nos acordamos, ¿y tú? “balance is the key…” Desde un principio supiste sacar nuestro lado más humano, nos hablas del mundo y nos haces abrir los ojos. Gracias, porque así intentaremos ser mejores personas cada día. Gracias por darnos tanto apoyo y siempre ayudarnos, por confiar tantas veces y por hacer que nosotros también lo hiciéramos. Por hacernos creer, hacernos valientes que se rebelaran ante el mundo.

 Ahora es el turno del profesor que nos ha abierto paso al mundo de las integrales. Pero no solo a las integrales, sino también a muchos otros contenidos, y efectiviwonder, no por eso te hemos cogido manía, tranquilo, al contrario. Tu forma de transmitir en clase ha sido increíble. Tus gestos, tu simpatía, tu forma de solucionar los problemas, tus clases tan llenas de locura, nos han cautivado. Gracias, Fran.

 Gracias Elena por ayudarnos tanto y darnos ánimo cuando nos veías estresados. Cuantos tropecientos balances de situación, y cuentas de pérdidas y ganancias hemos hecho… estamos requete preparados. Gracias porque siempre has intentado ponérnoslo fácil, clarificarnos las ideas, por tu amabilidad y por supuestos, por esas risas. Síiii, y muchas muchas gracias.

 Gabino, a ti tampoco te lo hemos puesto fácil, gracias por ser tan bueno y tener tanta paciencia. Gracias por contarnos tus anécdotas, por opinar sobre fútbol, por intentar enseñarnos todo lo que sabes. No cambies nunca tu forma tan peculiar de ser.

 María, has estado muy poco tiempo con nosotros pero muchas gracias por los buenos momentos que hemos pasado, por confiar en nosotros, nos encanta hablar en francés contigo y aunque era muy difícil, has sabido suplir perfectamente a Maite, a la que echamos mucho de menos y que esperamos que se esté acordando de nosotros en Nueva Zelanda.

 Cristina, llegaste hace poquito pero te hemos cogido mucho cariño y sabemos que te echaremos de menos, como tú a nosotros. Gracias por tu simpatía, tu ilusión, sinceridad y dedicación. Agradecer a Fátima que a pesar de no haber podido terminar este curso con nosotros, la hemos echado mucho de menos y esperamos que se recupere muy pronto y que vuelva prontito a enseñar.

 Inma, cuanto tiempo con nosotros y tanto que has tenido que aguantar. Nos has hado mucho más de lo necesario y sin pedir nada a cambio. Nos has apoyado, animado, consolado. Gracias por tus bromas, tus consejos, por todo lo que nos has ayudado, por estar en las decisiones difíciles, por enseñarnos las muchas posibilidades que tenemos. Gracias también por tus chocolatinas Tirma, por tus “tranquila, solo estás cansada y agobiada”, gracias por tus abrazos, tus sonrisas, por estar siempre ahí.

 Gracias Emma, nuestra filósofa, gracias por acompañarnos parte de este camino que hemos vivido, por aceptarnos como somos, entendernos, tener paciencia y ayudarnos a llegar hasta aquí. Por darnos siempre el “por qué” de todo. Por compartir tus reflexiones que, segurísimo, nos ayudaran en un futuro, y que nunca olvidaremos. Gracias por ayudarnos a pensar, cuestionar lo que nos rodea y hasta a nosotros mismo. Es cierto que la esencia del hombre se encuentra en cada persona y es por eso que las cosas importantes deberían hacerse con el pelo limpio. Quizás no me entiendan, quizás no me comprendan, pero a mí que no me toleren, a mí, que me respeten. Gracias por enseñarnos la historia del pensamiento porque…¿qué hay más importante que pensar? Nada, absolutamente nada. Nos dijiste una vez, “siempre he admirado a aquellos que sabían más que yo, que tenían conocimientos” y profe, nosotros te admiramos, gracias por enseñarnos parte de lo que sabes. Gracias por hacernos partícipe de la filosofía que no da la felicidad pero que tampoco le hace falta. Solo podemos decirte gracias, creo que intentaremos ser un poco hedonista y como decía Nietzsche, “Sí a la vida”, con todo, con sus placeres y con sus sufrimientos, esperamos ser algún día ese “superhombre”, ese niño inocente, más allá del bien y del mal, capaz de crear valores nuevos.

 Como dijo alguien una vez: “Gana el tiempo, pero sin perder la vida”. El tiempo es lo más relativo que puede haber, y mira que hay muchas cosas que lo son. No es lo mismo una clase en la que aprendes, disfrutas y que no crees que ya ha acabado cuando toca el timbre, que una en la que no aprovechas el conocimiento. Que estos dos años, pasen por nosotros como un pestañeo. Porque el tiempo no se recupera es que no podemos malgastar la vida sin aprender de cada instante.

 Ahora, estamos en un momento decisivo, cuestionamos si hacer la EBAU o no, vamos a un ciclo o cursamos una carrera universitaria…seremos abogados, economistas, criminólogos, filósofos, filólogos, psicólogos, escritores o profes… hagamos lo que hagamos, intentaremos ser el mejor, luchar por ello, superar todas las barreras que aún quedan, mucha presión que soportar, alegrías y decepciones… pero daremos lo mejor de nosotros y aprenderemos muchísimo, para conseguir todo lo que queremos alcanzar. Nos hemos esforzado, aprendido, disfrutado,… Todo se resume a que todo lo que hemos vivido, nos empuja a soñar con mucho más.

Por Diego Lorenzo González y Eva López Hernández

Cuando emprendas tu viaje a Itaca

pide que el camino sea largo,

lleno de aventuras, lleno de experiencias.

Pide que el camino sea largo.

Que sean muchas las mañanas de verano

en que llegues -¡con qué placer y alegría!-

a puertos antes nunca vistos.

Ten siempre a Itaca en tu pensamiento.

Tu llegada allí es tu destino.

Mas no apresures nunca el viaje.

Mejor que dure muchos años

y atracar, viejo ya, en la isla,

enriquecido de cuanto ganaste en el camino

sin aguardar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.

Sin ella no habrías emprendido camino.

Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.

Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia,

entenderás ya qué significan las Itacas.

Cavafis, “Viaje a Itaca”, Antología poética

 

 

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DISCURSO ORLA – 2º Bachillerato Ciencias y Tecnología

Buenas tardes. Para empezar, no sabemos qué vamos a decir. No sabemos escribir un discurso, somos alumnos de ciencias y, al contrario que los de letras, no somos creativos ni nos interesa la cultura, algo que les envidiamos. Así que hoy, como no les queda otro remedio que escucharnos, vamos a decirles todo lo que esta generación blandita y “copito de nieve” se ha estado guardando.

 Sumado al estrés que supone estar en segundo de Bachillerato, hemos tardado cinco meses en saber el desarrollo y el contenido de la PAU. Ejem., EBAU. Mismo perro con distinto collar. Todo esto unido es un mix de alumnos enloquecidos y profesores histéricos, que no saben cómo enfocar su asignatura. Y es que tristemente, en este país el objetivo de la educación es formar alumnos sin criterio, sin opinión propia, sin sueños, ilusiones, objetivos… Qué pena para ellos que seamos nadadores a contra corriente, Quijotes que luchan contra molinos interminables, la Adela de Lorca que se atreve a romper el bastón. Sintiéndolo mucho por ellos, somos los revolucionarios franceses y las mujeres de los años 30 que luchan por su libertad de expresión. Aunque para ellos no seamos más que números, no nos vamos a rendir. Y es que no hay nada que nos defina menos que una nota. Al fin y al cabo tenemos criterio, opinión propia, sueños, ilusiones, objetivos… que un lápiz gris y unos bolis bic no recogen. Necesitamos pintar, necesitamos colores. Clara señal de que hay algo en la educación que está fallando.

 Queremos una mejor educación pública, laica, de calidad. Una educación que borre del mapa la existencia de una enseñanza privada que fomenta la desigualdad y la injusticia social. Queremos una educación pública que ofrezca las mismas oportunidades al hijo de un ministro que al de un carpintero. Y es que quizá de esta forma dejaríamos de estar guiados por incompetentes y habría menos cafés con leche en la plaza mayor. Menos papeles en Panamá, cuentas en Suiza, menos infantas que no saben lo que firman, sobres por debajo de las mesas, casos como la trama Gürtel, canal Isabel II, Teresitas, el Trompo,…

 Queremos una educación cuyo objetivo sea enseñar para aprender, no para aprobar. Ser y no parecer. Y que quede claro, no competimos entre nosotros, no buscamos ser el mejor. Solo debería existir una única competición, contra nosotros mismos buscando ser nuestra mejor versión.

Por Francisco Javier Lorenzo Afonso

Como adolescentes que somos, tenemos muy poca autocrítica, pero lo cierto es que también tenemos parte de culpa. Culpa de dejarlo todo para última hora, buscar el aprobado fácil, caer en la bajeza de recurrir al chantaje emocional, utilizar el móvil en clase o, pretender, tras un año sabático, sacar el curso adelante. “Me va a quedar solo tu asignatura” ,“es que después no encuentro plaza”, “chacho profe”, “yo no me enteré”, “cambia el examen”.  Nuestras frases estrellas a la desesperada hora de llegar vivos a junio.

Pero como se supone que en este acto capitalista y consumista, que ha perdido la esencia que tenía en un principio de despedir una etapa de nuestra vida,  debemos ser felices, saltemos el muro del pesimismo y cambiemos un poco las tornas. Despidamos pues todas las vivencias que nos han dado estos seis años, dejemos atrás, sin olvidar todo lo vivido, un centro que ha sido nuestra segunda casa, y que a pesar de las vicisitudes, apreciamos.

Ya que durante todo este tiempo hemos sido evaluados por este maravilloso sistema de notas, (ejem), ahora les toca a ustedes. Aprovechando que esta etapa ya ha terminado y que somos libres, es hora de sacar a la luz todo lo que nos hemos callado durante estos años. Agárrense que vienen curvas.

Para evitar que el discurso se extendiera demasiado, nosotros empezaremos con algunos profesores y después nuestros compañeros, seguirán con el resto.

Ruth, ¿te acuerdas de aquella primera clase en segundo de la ESO? Ha llovido bastante desde entonces. Durante los años hemos ido forjando una muy buena relación y hemos aprendido de ti a ser más optimistas, amar la tecnología, luchar por lo que realmente nos gusta y sobre todo, nos has contagiado esa sonrisa que siempre tienes, y que en los momentos más difíciles, no ha alentado a seguir adelante. No solo nos has enseñado formulas matemáticas complejas y temas interminables, sino que también, la formula para plantar cara a la vida con otra mirada. Siempre serás el i7 de los profesores.

Por Alejandro de Paz Hernández 

 

Cecilio, salto del pastor, tiro con arco, rápel, múltiples pruebas físicas, bailes canarios, etc… hemos hecho multitud de actividades contigo con las que nos has sabido inculcar la tradición y el amor por cuidar lo nuestro. Eres un aventurero, gracias por dejarnos acompañarte en una parte de tu aventura.

Guillermina, Física y Química no son precisamente materias fáciles, pero has sabido simplificarlas de manera que nos han resultado algo más llevadero. En un principio, sabíamos poco de tu lado más personal, conocíamos lo perfeccionista que eres, exigente, organizada, pero durante este último año especialmente nos hemos dado cuenta de la belleza de lo complejo.Gracias por tanto.

Censi, hermoso caos. Eres la muestra clara de una persona polifacética, interesada tanto en la ciencia como en la cultura. Amas tanto las matemáticas como el cine, el pádel o el tenis. Benditas recuperaciones, recuperaciones de recuperaciones, y recuperaciones de las recuperaciones recuperadas.  Podemos decir que te gustan las segundas oportunidades,… Y las terceras y las cuartas… Gracias por intentar siempre hacérnoslo más fácil y por llevarnos a Granada, una ciudad maravillosa mezcla de culturas y sentimientos al igual que tú.

Marisa, tú, tuya y de ti misma. Diferente. Apasionada por su trabajo, firme defensora de sus ideales y con clara definición de lo que la educación supone. En un mundo lleno de clones y copias, estereotipos y modelos, estás tú. Eres la queja, la rebeldía, la hoja que no se deja llevar por el viento. Eres tú, tuya y de ti misma.  Sigue siendo tú, en tu lucha.

Quique, aunque al principio no teníamos mucho contacto, has sabido cómo hacernos llegar tu asignatura, sobretodo llegarme a mí, que soy la que quiero esto. Hiciste que gracias a tus excursiones nocturnas al Teide, trabajitos, y observaciones astronómicas, pasásemos de estrellas a supernovas en un abrir y cerrar de ojos. Gracias por mostrarnos parte del cosmos, gracias por entregarnos parte de ti.

Por Laura Pérez Díaz

Rosario. Nunca la biología fue tan dulce y la profesora tan salada. Tus anécdotas y tu planes B han hecho de las clases algo simple y ameno. Contigo una clase de seis parece de veinte. Siempre seremos tus niñas y en relación a la tutoría y como aportación general, bendito jueves que salíamos a la una.  A pesar de que el año pasado no estuviste con nosotras todo el curso, siempre estuviste muy presente. Eres la rama donde encontrábamos abrigo y con tus chistes y tu buen humor, disparaste en el centro de nuestras tristezas. Gracias por querernos tal y cómo somos.

Manolo de dibujo. Nos cuentan nuestros compañeros que siempre tienes la vista puesta en nuestro futuro, siempre dándonos consejos. Tú y tus exigencias, refranes, experiencias, anécdotas… que nos han ayudado a tener una mejor visión del mundo laboral y nos ha motivado a perseguir un mejor porvenir. Gracias Manolo.

Mari Cruz: Eres nuestra canción favorita, aún recordamos el viaje a Roma, tu espontaneidad, creatividad y entusiasmo que contagias día tras día en tus clases de fotografía. Aportas otro enfoque y perspectiva al Centro y nos intentas guiar con otra mirada en un mundo lleno de gente monocromática y cuadriculada. Nos has mostrado el lado más artístico de la vida. Gracias.

Manolo F: Durante este último año te hemos echado mucho de menos. La filosofía dejaba de ser una asignatura al uso y se convertía en un momento de reflexión intimista sobre quiénes éramos y qué pintamos aquí. Te deseamos lo mejor.

Qué pena que esto se acaba.

Por Noelia Díaz Afonso

Por último nos queremos despedir de ti. Del que sin duda ha sido el que más tiempo ha pasado con nosotros. Te teníamos miedo, nos asustaba lo desconocido pero hoy podemos decir que te hemos disfrutado. No muchos te valoran pero sigues ahí, abriendo tus brazos de educación y cultura a todo el que las necesita. No desistes con los que tropezamos dos veces. No te olvidas de aquellos que en este sistema, no encajamos tan bien. Pocos saben este secreto. Pero son muchos los que vienen. Y se quedan.

Quién olvidará los murales del huerto, la pachamama, el mandala,… Quién olvidará el olor de la cola y de la madera, el sonido de la sierra, o toc toc del martillo, cuando sumergidos en la Italia de mediados del siglo XV, replicábamos las máquinas de Da Vinci. Quién olvida. Quién olvidará los aplausos y los nervios detrás del escenario en Here and now, Balance, el cadáver del señor García o algún que otro drama de Lorca. Cómo olvidar los cursos de radio y cómo olvidar a Agapito. El proyecto de Radio Kiosko creció junto a nosotros como una manera de aprender, evadirse, comunicarse, perder miedo,… Y aunque nos marchemos, seguiremos en el aire.

Quién puede olvidar. Quién no va a recordar,… Quién no te echará de menos. Nadie.

Y chicos, ahora hablemos del futuro. Qué desastre… No sabemos que ponernos por la mañana cada día y vamos a saber qué hacer a partir de ahora. En fin, dejemos eso para otro momento.

Hemos estado juntos estos dos últimos años. Cómo es lógico, todos tenemos diferentes personalidades, opiniones, gustos… Siempre encajas mejor con unos que con otros, pero a pesar de ser ser diferentes piezas, hemos logrado armar un gran puzzle. Desde aquí, les queremos desear a todos lo mejor. A estudiar que la EBAU está a la vuelta de la esquina.

A partir de ahora cada uno tomará caminos diferentes pero seguro que nos volveremos a ver. La esperanza, Aguirre, nunca se pierde.

 Y cómo no podía quedarme con las ganas de decirlo: Muchas noches y buenas gracias.

Por Laura Hernández Estévez

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Despedida a una generación de Oro en el IES La Orotava

El viernes 26 de mayo de 2017, el “IES La Orotava-Manuel González Pérez” dijo adiós al 2º curso de Bachillerato, el cual dejó atrás ya su adolescencia y su etapa de seis años en el mismo: los cuatro de Secundaria y los dos de Bachillerato. Estuvieron arropados por sus familias, profesorado y amistades. Con sus dieciocho años se les abre un nuevo camino, un sueño que comienza hoy. Una cena posterior de convivencia dio paso a la noche que presagia un nuevo día pa sus vidas ¡Que les vaya bonito! Les queremos un montón ¡Hasta siempre!

Agapito de Cruz Franco

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DISCURSO ORLA – 4º ESO ACADÉMICO

Gracias, gracias y gracias. No encuentro mejor palabra para empezar a hablar hoy, aquí. Sin duda, gracias. A los que habéis estado ahí sin descanso. A los que no lo han estado tanto. A los que estuvieron pero se fueron. A los que tras irse se quedaron. Gracias a los que están de paso, y a los que ya han escogido un calzado cómodo para acompañarnos en el largo andar que nos queda a partir de ahora. Gracias, a padres, madres, hermanos, primos, cuñados, abuelos e incluso sobrinos. Gracias a todos, de verdad. Pero sobre todo gracias a quien de verdad ha tenido el verdadero trabajo, y aún más, a los que hemos sido discípulos en sus enseñanzas.

Hoy hemos llegado al final de una de nuestras etapas. Y como en todas hemos sentido la tentación de mirar hacia atrás con el rabillo del ojo, y por supuesto lo hemos hecho, pero todos nos conocemos y sabíamos que íbamos a acabar mirando de lleno todo aquello que habíamos construido y destruido a lo largo de este tiempo. Pero lo que jamás fuimos capaces de imaginar era la grandeza de ese producto, todo aquello de lo que fuimos capaces.

Aún recuerdo el miedo, la falta de confianza, los malos hábitos, el adiós de papá y mamá y todos aquellos rostros que llevaban como marca una mezcla de sentimientos contradictorios propio de cualquiera de todos los que estamos hoy aquí como protagonistas de esta nuestra historia. Y es que sé que es imposible de olvidar, porque nadie es capaz de borrar parte de sí mismo, y eso es lo que somos, personas formadas con pequeños fragmentos de otros. Y es que incluso nuestras risas ya forman la melodía más sonora jamás escuchada. Que se mueran de envidia Mozart o Beethoven, porque no hay sonatas para piano, lleven el número que lleven, capaces de igualar cada una de las que acompañaron las clases durante estos cuatro años. Aunque a veces tal vez eran más de las necesarias, todo hay que admitirlo.

¿Pero qué sería de nosotros sin las peleas, sin que nos recordasen que nos estamos haciendo mayores y aun así seguimos sin cerrar el pico? Quién somos nosotros si no cambiamos el mismo examen treinta veces el día antes, o incluso el mismo, para acabar estudiando el último de la manera más eficaz posible. No, no seríamos nadie si alguno de nosotros no esperase la recuperación. Y la recuperación de la recuperación, y la recuperación de esa recuperación que no recuperamos. E incluso la repesca de las recuperaciones no recuperadas. Pero así somos, cabezones, impacientes, un tanto orgullosos. Tenemos un carácter más bien fuerte y unas maneras un tanto equivocadas en ocasiones. Somos altos y somos bajos. Nos gusta el pelo largo y rubio o corto y más bien moreno. La piel blanca o morena. Somos de ojos verdes, azules, marrones. Somos el abismo y la calma. Pero sobre todo somos la diferencia que se ciñe a ley de la balanza. Somos ese todo o nada que tanto nos hace falta. Y por ello hoy os doy las gracias.

Porque tal vez no a todos nos gusta la química, pero nadie se resiste a los chistes de Laura. Porque a partir de ahora, letras o ciencias ¿Qué más da? Gente de letras en ciencias, gente de ciencias en letras, no importa. Porque nada y muchos menos nadie rompe la unión de un grupo indestructible, un grupo fuerte e incluso valiente. Por ello una vez más gracias.

Y sin duda puestos a darlas no nos vamos a olvidar de ellos, los no tan protagonistas, pero si los directores del guión.

No nos vamos a olvidar de Marisa, y mucho menos de su bonita y de su casi perfecta manera de lucha. Una lucha en las que nos ha formado como guerreros. Unos fieles a tu idea de sobre educación, y sobre aquello de que estudiar para aprobar no para aprender es perder el tiempo. Y desde aquí solo pedimos que no te rindas. Que mereces mucho más, mereces conseguirlo. Gracias.

Celia, ¡Ay Celia! Nuestra aliada y tutora, pero estricta profesora de inglés. De ti tampoco nos vamos a olvidar, y mucho menos de esa entrega y sacrificio que tienes como marca personal. Del amor que tienes hacia tu trabajo y lo mucho que eso ha ayudado a la hora de conectarnos con él.

Nuestra pequeña gran Rosario, perfecta sucesora de Pachi. Dos mujeres como la copa de aquellos pinos que tal vez en su momento estudiaron. Gracias también a ustedes por hacernos ver lo bonito de la biología, y sobre todo por curiosamente transmitirnos tanta vida.

Nuestro profesor de las manías, las fechas, las marcas, y nuestro comentarista de futbol, ¿Qué podemos decir de él? Nunca un alma tan pura fue capaz de acercarnos a la historia con tantas ganas. Por ello y por todos los valores aportados, gracias Gabino.

Y oye, que yo no paso de ti tranquila, que yo paso de todo. Además no me hables si vas a preguntarme lo mismo mil veces en el examen. ¿Verdad chicos? Nuestra imagen. Nuestro fiel salvador. Pobre septiembre y pobre de nosotros si no estuvieses tu Antonio. El profesor de las frases, y tal vez de los ibuprofenos, porque mira que te damos dolores de cabeza. Solo te pedimos que no cambies, y que descanses ahora que es verano. Gracias.

Hablando de recuperaciones. Hoy no ibas a faltar tú, Gonzalo. Paciencia, no te ha tocado una de las asignaturas más fáciles, pero siempre sabes abordarlas, y darnos la mano para que salgamos adelante. E incluso para que veamos lo difícil tremendamente sencillo. Así eres tú.

Autonomía chicos, el cocodrilo, las prácticas, entren a la plataforma. Sí Ruth, hablamos de ti. De esa profesora amante del crecimiento personal y la fuerza interior. Sin duda tu asignatura no solo ha sido la tecnología, sino la construcción de una pequeña parte de nosotros. No cambies.

Kike, nuestro amante de la fotografía, tú también. Mismo departamento, mismas reglas y mismas personas increíbles. No hemos tenido mucho tiempo de conocerte, pero este ha sido el necesario para saber que estamos dispuestos a compartir mucho más.

María Y Piere, almas jóvenes, personas incomparables. Poco tiempo también pero el suficiente para saber que os echaremos de menos. No solo a ustedes como profesores de un francés que jamás volverá a ser el mismo. Sino como miembro de esta aventura. Gracias.

Jose nuestro profe de religión, gracias por llevarnos a Granada y por mostrarnos tanto mundo, y no solo en el viaje. De verdad, Gracias.

Y por último, Cecilio, no nos íbamos a olvidar de ti. De tus test de kooper a principios de curso, o tus bailes canarios a finales. Pruebas significativas que mucho más allá del sudor nos han aportado una definición gráfica de superación totalmente necesaria.

Por ello gracias, a ti y a todos. Porque han sido cuatro años maravillosos en los que sin duda algunos todos han estado implicados en una enseñanza no obligatoria. La enseñanza personal.

Ahora toca seguir, afrontar nuevos retos y aunque no han cesado los miedos dar un paso al frente y andar, lo haremos. Algunos en las mismas clases, con las mismas caras y los mismos profesores. A otros tal vez solo los veamos en los pasillos, pero juntos, créanme, estaremos.

Gracias, una vez más por formar parte de mí, de ti, de él, de ella. Gracias por ser tú y por escribir conmigo parte de mi historia.

 Por Guacimara Pérez Cabrera, alumna de 4ºA ESO

Pero no les voy a mentir… hemos, todos nosotros y en especial yo, hemos esperado este día, como nunca hemos esperado nada. Tal vez sea por esa sensación psicológica de cansancio y de agotamiento, pero aún así, ni esa escusa servirá porque odio las despedidas, y al igual que todos, en especial ésta. Se me hace un mundo decir adiós, creo que es lo que peor se me da. Como escuchar el último acorde de una canción que me encanta, leer el final de un libro que me enganchó, o los últimos treinta segundos de la batería de mi móvil.

Un curso maravilloso, pero como en todo siempre llega el silencio, cierras el libro, se apaga el móvil, dices adiós. Son cosas inevitables, que aunque nos cueste enfrentar, lo viviremos reiteradamente, y aunque suene demasiado filosófico, he incluso me arriesgue a que me salga una arruga al decir esto…. La vida se basa en decir adiós, en cerrar puertas para que se abran ventanas, en avanzar y cerrar etapas, pero si algo me queda como consuelo es que nada ni nadie puede impedir que suframos, que las agujas avancen en el reloj, y que nos sintamos capaces de decidir por nosotros mismos, aunque nos equivoquemos tres, cuatro y hasta diez veces en lo mismo. Porque eso es crecer, y eso es lo que vamos a hacer. Pero esto no es mío, es una adaptación de una frase de Joan Manuel Serrat, tantas arrugas no tengo.

Y yo también recuerdo. Recuerdo todas aquellas sensaciones, cada uno de los sentimientos. El antes y el después y las primeras impresiones, en ocaciones fallidas, y mirad, cuatro años después y tras un par de malas pasadas, aquí estamos. Tal vez no con las personas que esperábamos, tal vez con esa sonrisa horrorosa que no te acabó dando tantos problemas, o con esa persona que tan mal te caía por darte un abrazo el primer día, o por el contrario sí; con esa amiga cotilla que tanto quieres desde infantil o con la otra que no es tan cotilla, pero igual de graciosa. Pero lo importante es que cada uno ha encontrado en este edificio, algo que lo llene un poco más de lo que ya estaba, ha encontrado a ese amigo que siempre está ahí aunque te pelees, al otro que te enseña memes en clase de historia, y a la que te cuenta chistes que no tienen gracia, pero son tan malos que debes reírte. Nunca falta la que te lleva la contraria en absolutamente todo, las que se enteran de cualquier cosa que pase dentro y fuera del instituto, o los que prefieren el Clash o música a un divertidisimo problema de ADN. No olvidarnos del que suspende la asignatura por no abandonarla. Todos ellos, y alguno más que seguro se me ha olvidado nombrar, han formado parte de esta gran familia, que aunque parezca increíble solo ha costado cuatro años formar.

Desde primero, todos queremos que llegue ya este día, si eres de letras, olvidarte de las matemáticas, si eres de ciencias… No, si eres de ciencias no te olvidas de nada… Pero ahora que estamos aquí, después de cuatro largos… larguísimos años (pregúntenle a los que les ha salido barba), llegamos. Y aunque nos queden dos años más en este idílico centro (no es por nada, es que a lo mejor repito profes), no va a ser lo mismo, no me podré quejar, sintiéndome comprendida, porque quejarme me quejaré, de Física, de Biología… Con algunas personas que desde que yo era así… y ellas así… me aguantan.

Antes de acabar, me apetece recordar lo más memorable, como el primer día de la fuga, en el que fuimos los únicos que vinimos (pero aprendimos la lección); de las aceitunas de la Tere; del “abran las ventanas, que hace frío” de Isabel primera, y como no, del cable de la tele de Isabel II; del “copy, copy, copy de Noelia; del láser de Elena; del “Muy bien chicos” acompañado del puño de Gonzalo; de los sprints de Emilio; de los “Chicos, estamos en septiembre, pero mañana se acaba el curso y pasado se despiertan con un hijo” de Fran; de los “Yo no paso de ti, yo paso de todo el mundo” de Antonio, aunque sabemos que nunca pasa; los “Sean curiosos chicos” de Boni y los zapatos voladores de Ángeles; el viaje a Granada, que aunque no fuimos todos, fue inolvidable; de los viajes de intercambio a Alemania, que yo no fui a ninguno, pero me han hablado muy bien de ellos, vamos; los alemanes que venían del viaje de intercambio; de los recreos de bibliotecarios; del COBARDESSS de segundo; de los “Venga ya, si solo queda media hora, para eso nos quedamos aquí tranquilos” y como no, de las reivindicaciones de Marisa, por las que, aunque no lo crea, siempre estaremos luchando.

Hoy se acaba una etapa, la definiría como la última de la pre-adolescencia a la que algunos todavía se aferran. Cada uno toma el principio del camino que de verdad quiere tomar, algunos bachillerato, otros ciclos, pero aún habiendo repetido mil veces las ganas que teníamos de que llegara todo eso, creo que todos piensan que la clase de este año fue fantástica, que aunque a algunos les haya salido barba, nos faltó tiempo, que aunque lleváramos casi treinta años como Gabino aquí, nos faltaría un poco, para un chiste más, una última bola de papel, un último “Hola chicoss que tal”. Y sé lo que pensarán, “Qué exagerada, si nos quedan dos años”, a ver guys, el año que viene me estoy imaginando las primeras palabras de nuestro tutor, “chicos, a ponerse las pilas, en dos años tienen la EBAU (o lo que nos toque por esa fecha)”.

Para finalizar, me dirijo solo a ustedes. A esas personas que han hecho que los últimos cuatro años de mi vida hayan sido los más maravillosos que recuerdo, los que cuando he estado a punto de llorar, siempre me han dejado un hombro, los que aún fingiendo que no se preocupan por nada, se preocupan por todo. Me dirijo a esa sonrisa horrorosa y a esa persona que me odiaba, a esas amigas que llevan conmigo desde infantil, a la que me lleva la contraria en todo, me dirijo a esos que seguramente me he olvidado de nombrar. Me dirijo a ustedes para decirles gracias. Gracias por haber convertido una obligación, en una sonrisa al recordar que me tenían que contar algo. Gracias por ese abrazo que tanto necesitaba. Gracias por ofrecerse para ser ese blanco cuando estaba en contra de la madre naturaleza. Gracias por ser ustedes. Y bueno, no olvidéis que, “Grande es el arte de los comienzos, pero mayor es el arte de los finales”, tampoco es mío, es de Henry W. Longfellow, para que os sintais mejor. Os quiero, de verdad.

Gracias.

Por Emma Estévez González, alumna de 4º A ESO

 

 

 

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